domingo, 27 de noviembre de 2011

Vivir por inercia

“Si mi  vida se tratara de un constante cambio, tendría todo en orden”

Muchos dirían que todo comienza desde la concepción pero están en un error, es fácil vivir solo es cuestión de respirar, lo difícil es seguir vivo, pero cuando hablamos del verdadero comienzo de la vida y este comienzo se define con una pregunta: “¿qué quieres de la vida?” suena simple, suena sencillo, que quiero de la vida… muchos dirían: una linda esposa, bellos hijos, una casa soñada, un trabajo perfecto y dinero. Supongo que si después de conseguir eso de la vida, las mismas personas se preguntaran: “¿y ahora qué?”, tienen la esposa deseada, los hijos bellos, la casa soñada, el trabajo que creen que siempre los mantendrá con el dinero suficiente para decir que están bien, pero vivir no es cuestión de dinero, vivir es cuestión de respirar… ¿quién respira dinero? Entonces llegan al punto de la segunda pregunta de la vida… la que sin duda es el comienzo del fin, “¿y ahora qué?” es sencillo saberlo, los padres creerán que son felices, se engañaran, aunque ninguno de ambos lo comentara, verán crecer a sus hijos,  los verán graduarse, verán como su casa soñada comienza a dar los primeros indicios de que el tiempo es el peor daño que puede causar a la vida, los hijos bellos dejaran la casa soñada para comenzar su pregunta de vida, y como los padres se quedaron sin sus hijos bellos, lo que esperaran para completar sus vidas serán los nietos bellos, sus hijos se casan, tienen hijos, y los padres pasan a ser abuelos y los hijos pasan a ser padres, la vida cambia, y ahora lo que tanto anhelaban los abuelos se cumplió, cuando se dan un corto vistazo a su vida, ya nadie depende de ellos, a quien dar enseñanzas, a quien dar dinero para cualquier necesidad de niños, a quien tener para disimular la tercera pregunta de la vida: “¿Somos felices?” tenemos lo que siempre quisimos, vivimos esperando que tantas cosas se cumplieran y ahora que todo se ah cumplido, damos un pestañeo y nos miramos en la pupila de nuestra pareja, a la cual ya casi ni besamos, por esperar que el tiempo nos de felicidad para estar bien como pareja, pero inevitablemente se llega a la tercera pregunta y no sabemos qué responder, somos viejos, despertamos y vemos mas pastillas que sueños en nuestra vida, nuestra pregunta inicial no nos dejo como nos vemos cada mañana, fuimos nosotros mismos, porque hay veces que deseamos cumplir nuestros sueños y metas, que olvidamos disfrutar del camino para llegar a ellas y al despertar nuestra vida ya tiene medio siglo en cima o un poco mas y nuestros sentidos ya no son los mismos, nuestro trabajo ya no es el mismo, es mas, haces lo que puedes para dejar de trabajar ahí y vemos como el trabajo perfecto ya ni nos quiere ver, y ya perdimos 3 cosas, los hijos bellos, el trabajo perfecto y la vida, porque cada vez se nos hace más difícil respirar.

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